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martes, 1 de julio de 2014

Referentes conceptuales

Roa & Pérez (2010)  atribuyen al lenguaje un papel fundamental en diferentes esferas de las personas como “la construcción de su identidad, el desarrollo del pensamiento, la capacidad de aprender cualquier disciplina siempre, la posibilidad de tener una voz y participar como ciudadano en la toma de decisiones que afectan su destino” (p.7),   por lo cual lo señalan como herramienta potente para la evolución de los individuos y las colectividades.
De lo anterior se deduce la urgente tarea en el aula de clase de aportar al proceso de desarrollo  de los estudiantes con propuestas didácticas que permitan afectar de manera positiva y contundente tales esferas.

En su cumplimiento, esta secuencia didáctica centra su propósito en que los niños y las niñas  lean en voz alta un texto expositivo producido colectivamente como requisito para dar respuesta a la pregunta Inicial ¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida? en el caso del grado segundo, de las hadas. La producción textual se realiza a partir de la información indagada en diferentes libros de tipo informativo para identificar las características básicas de las hadas y es acompañada de la exposición de imágenes (con epígrafes y rótulos) a manera de galería que, igualmente, se realiza colectivamente.

A continuación los referentes teóricos en los cuales se basa esta propuesta:

La secuencia didáctica como alternativa de trabajo
La secuencia didáctica, alternativa  de trabajo  implementada, es definida por Ana Camps  (1995, citada por Pérez & Roa, 2010) como una unidad de enseñanza de la composición que se formula  como un proyecto de trabajo,  tiene como objetivo la producción de un texto, que  a su vez forma parte de una situación discursiva que le dará sentido. Formula  unos objetivos de enseñanza/aprendizaje claros y concretos  que  deben ser de conocimiento de los estudiantes. La interacción entre oral y escrito y entre lectura y escritura  es continua, así como la interacción entre compañeros y con el docente es un elemento fundamental durante la elaboración del texto en todas las fases (Pérez & Roa, 2010).

Enfoque de enseñanza del lenguaje

En cuanto al enfoque del lenguaje, desde una perspectiva  sociocultural propuesta por Vygotski, anotan que lo asumen como “una práctica en la que el lenguaje oral y escrito, y otros como la danza, la música, el dibujo o la pintura, así como los textos en su diversidad de formas circulan, tienen sentido y cumplen funciones sociales y académicas”  (Roa & Pérez, 2010, p. 25), a la vez que se refieren al papel esencial que desempeñan  las interacciones, experiencias y situaciones propuestas por la escuela, en el  desarrollo del lenguaje del niño (Pérez & Roa, 2010)

Desde el mismo enfoque, en cuanto al lenguaje oral como práctica social y cultural,  los anteriores autores hacen énfasis en la construcción de la voz, en la vinculación que hace el niño desde  los primeros años a interacciones con los adultos para participar de la vida social mediante éste y en el trabajo que implica cualificar esta construcción mediante pautas que regulen las interacciones. 
Manifiestan que la construcción de las condiciones para el ejercicio de la ciudadanía se da especialmente en el lenguaje oral “donde se vivencian los alcances y limitaciones de la participación en un grupo social” (Roa & Pérez, 2014, p.3).

En este marco, se propone  la lectura preparada en voz alta por parte de los niños frente a una audiencia lo cual  requiere el manejo de una serie de recursos lingüísticos y discursivos. Comunmente, a esta práctica se le dedica poco tiempo y planeación en las aulas de clase. El niño lector con la intención de comunicar a su audiencia el sentido y significado  de un texto (expositivo) despliega diversos recursos para que ese oyente conozca y comprenda una información que le interesa o que se espera motive su escucha. Un motivo más para abordar la lectura en voz alta dentro de esta SD.
Por otra parte, sobre la escritura, los autores antes mencionados, indican que su trabajo trasciende el dominio de la codificación y la decodificación ya  que se requiere “propiciar situaciones para que participen efectivamente en esas prácticas y reconozcan las funciones y usos que los textos cumplen en los grupos sociales” (Roa & Pérez, 2010, p. 16),   así como se posiciona la idea de que el estudiante reconozca, analice y conceptualice los elementos que constituyen esas prácticas sociales del lenguaje y se descubra como productor de textos.

El texto expositivo
En el contexto del lenguaje escrito, el texto expositivo, uno de los productos de esta secuencia, merece una atención especial, ya que si bien es el tipo de texto más utilizado en los textos escolares para la enseñanza e las diferentes temáticas disciplinares tiene poca presencia en el aula de clase como objeto de estudio para el análisis, comprensión y producción, siendo más frecuente la lectura, análisis y producción escrita de textos narrativos.

Este tipo de texto tiene como propósito explicar o informar al lector acerca de un tema. Martínez & Rodríguez (1989) anotan sobre éste que  “presenta siempre una sucesión de informaciones  sobre un tema para hacer saber o dar a conocer algo” (p.3). Este texto presenta diferentes formas de organización de las estructuras: descriptiva, causal, narrativa, comparativa, problema-solución, siendo la primera la que se tendrá en cuenta para la producción del texto final por parte de los estudiantes, Sobre esta forma de organización, Giglio (2005) señala que “enumera rasgos o funciones; clasifica propiedades” (p.5).

Este tipo de textos, por lo general, vienen acompañados de ilustraciones con ejemplos que amplían o aclaran la información. Estas ilustraciones cuentan con epígrafes y rótulos, es decir, descripciones  o enunciados breves o conformados por palabras o construcciones lingüísticas más extensas que hacen uso de un vocabulario preciso y objetivo y enuncian características generales y diferenciales del objeto al cual hacen referencia. Es así como el texto expositivo va acompañado de una galería de imágenes con epígrafes y rótulos que ilustran aspectos destacados del elemental explorado.

Selección y organización de la información
Pasando a otro aspecto de la SD,  teniendo en cuenta que la construcción de este tipo de texto requiere el conocimiento de una serie de datos que no poseen los estudiantes con suficiencia para lograr el propósito comunicativo del mismo, se hace necesario indagar en otras fuentes de información y este proceso requiere el uso de algunos recursos que les permita  seleccionar y  organizar adecuadamente la información.

En este punto, los organizadores gráficos se constituyen en útiles herramientas o métodos visuales que permiten y facilitan al estudiante descubrir sus conocimientos previos, relacionar información nueva con sus conocimientos, identificar las conexiones  que presentan los conceptos y recordar la información con facilidad.

Algunos de los organizadores gráficos implementados son: tabla (S-P-A), matrices comparativa y descriptiva, cuadro sinóptico, mapa semántico

Queda por abordar lo referente al tema que desarrolla el texto expositivo que producen los estudiantes y la pregunta inicial que originará toda la movilización de búsqueda y creación durante toda la SD.

Los elementos de la naturaleza: las hadas
En cuanto al tema, los elementales de la naturaleza, en este caso, las sirenas para el grado de Transición, los elfos para el grado Primero y las hadas para el grado Segundo se constituyen en los temas centrales.

Sobre los  elementales, según las enseñanzas esotéricas,  existen cuatro elementos: la Tierra, el Agua, el Aire y el Fuego, en el plano manifestado en que nos movemos y nos es dado percibir y entender, siendo los elementales formas de vida dentro de éstos que tienen por cuerpos formas de energía. Algunos ejemplos clásicos de Elementales son:

Los de la Tierra: gnomos, hadas y enanos; los del Agua: sirenas, nereidas, ondinas, ninfas; los del Aire: silfos y elfos; y los del Fuego: las salamandras (Ángel, 1984).

Por último, en lo relacionado con la pregunta Inicial, para el caso de esta secuencia didáctica, es: 

¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida?

Sobre la Pregunta Inicial, González advierte que ésta como estrategia para plantear ejercicios de consulta en el aula permite a los estudiantes desarrollar dos habilidades esenciales de la competencia para el manejo de la información: “1) Identificar Problemas de Información surgidos en contextos o situaciones reales; y 2) Analizarlos adecuadamente para establecer el tema específico que necesitan investigar, los aspectos de este que deben explorar y los interrogantes puntuales que deben contestar para resolverlo.” (2007)  La misma autora indica que esta pregunta inicial presenta algunas características básicas: “Expresar un problema o una necesidad de información que ha surgido en una situación o contexto determinado y, que para responderse, requiere conocimientos sobre diversos aspectos de un tema específico” (2007). Por ejemplo, para poder responder la pregunta ¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida? es necesario que los estudiantes adquieran conocimientos sobre diferentes aspectos y conceptos relacionados con las características, hábitat, comportamiento del elemental explorado.

Tener carácter de aplicación, es decir, conducir a los estudiantes a ver la necesidad de explorar los diversos contenidos de un tema y de utilizarlos adecuadamente para poder (…) comprender un fenómeno que los afecta directamente…” (González,  2007)  La pregunta  ¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida?  Exige al estudiante investigar sobre la relación acciones del elemental  y efectos que tienen sobre el  medio ambiente. 

“Ser lo suficientemente amplia para poder descomponerse en preguntas secundarias. Estas últimas deben apuntar a los aspectos específicos del tema, que se deben explorar, para resolver la Pregunta Inicial” (2007).

Por ejemplo, la pregunta  ¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida? Puede descomponerse en las siguientes preguntas secundarias:

  • ¿Qué es un  elemental?
  • ¿Cómo es físicamente?
  • ¿Qué características de personalidad presenta?
  • ¿De qué se alimenta?
  • ¿Dónde habita?  Etc.

Otros aspectos que González (2007) considera que debe abarcar la Pregunta inicial son:  
 
Guiar el rumbo de la indagación, motivar a los estudiantes a reflexionar críticamente sobre los diferentes aspectos de un tema (…) Indicar a los estudiantes por qué es importante, útil o interesante explorar un tema determinado (…) Despertar la curiosidad de los estudiantes, motivarlos a discutir y a examinar sus conocimientos previos (…) para generar ideas o hipótesis que les permitan responder la pregunta (…) Motivar a los estudiantes a desempeñar un papel activo en su proceso de aprendizaje y a aplicar en este Capacidades Intelectuales de Orden Superior.

Ahora bien, por un lado, aunque la pregunta inicial es ¿Qué podemos aprender de los elementales de la naturaleza para mejorar nuestra vida? para el grado segundo se concreta en ¿Qué podemos aprender de las hadas para mejorar nuestra vida? teniendo en cuenta que este elemental es el asignado a este curso, y por otro lado, como se observa en los párrafos anteriores, este interrogante cumple con las características propias de este tipo de preguntas, ya que por su carácter mágico despierta el  interés de los niños y niñas, está al alcance del nivel escolar de los alumnos y permite demarcar fácilmente los aspectos concretos que los estudiantes deben indagar  sobre el tema de las hadas para responderla,

Desde estos referentes, se orienta el trabajo de diseño e implementación de la secuencia didáctica.